Circa atardecer
y otra vez
eslabones de mugre
a los pies
de la facultad
por un nuevo egreso.
¿Habrá poética que resista
imagen ardida
al sol de diciembre,
la del empleado público,
sus guantes hundidos,
el espumarajo pastoso,
su aura fétida,
revisando los restos
del jolgorio pequeñoburgués?
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